Ecografía en bursitis anserina: cómo evaluar bursitis de la pata de ganso
El dolor de la cara medial de la rodilla puede tener diferentes orígenes. Desde un quiste parameniscal hasta problemas ligamentosos y/o tendinosos. Una de las causas que pasa más desapercibida es la bursitis anserina.
En este artículo, aprenderás a identificar cuándo la bursitis anserina es la culpable del dolor de rodilla y cómo identificarla con ecografía.
Introducción y anatomía de la bursa anserina
El término pata de ganso (“pes anserinus” en latín) describe la inserción conjunta de tres tendones: el sartorio, el grácil y el semitendinoso.
Su inserción se da unos 5 cm por debajo de la interlínea articular medial.

La bursa anserina se sitúa profunda a estos tendones y su función es reducir la fricción entre la estructura tendinosa conjunta y las estructuras subyacentes, que incluyen la tibia y el ligamento colateral medial.

Un aspecto fundamental que debes tener en cuenta, es que la localización de la bursa anserina es altamente variable. En una publicación de Imani, F. y colaboradores, que evaluó a 170 voluntarios mediante ecografía, encontró que en la mayoría de los casos la bursa se situaba entre los tendones y la tibia, aunque en un porcentaje relevante aparecía entre el ligamento colateral medial y los tendones, o incluso entre los propios tendones. Esta variabilidad es habitual en estructuras bursales y obliga a no asumir de antemano dónde está la estructura.
Etiología y factores de riesgo de la bursitis anserina
El perfil que desarrolla la bursitis anserina con más frecuencia es el de mujeres de mediana edad o mayores, con sobrepeso u obesidad, en el contexto de artrosis de rodilla o diabetes mellitus tipo 2.
La relación con la diabetes tipo 2 está bien documentada. Un estudio de Cohen y colaboradores con 94 pacientes con diabetes no insulinodependiente encontró bursitis anserina en un tercio de los casos, con una proporción del 91% de mujeres sobre el total afectado.
Desde el punto de vista mecánico, se asocia a sobrecarga por actividades que implican flexión repetida de rodilla y/o cambios de dirección, aumento brusco de la carga de entrenamiento y el valgo de rodilla.
Sin embargo, también hay evidencia como la aportada por Alvarez-Nemegyei y colaboradores, que no encontró diferencias estadísticamente significativas en la mayoría de estos factores mecánicos entre casos y controles. Esto no los invalida, pero sí indica que la evidencia sobre los factores biomecánicos específicos es menos sólida de lo que habitualmente se presenta.
Cómo explorar con ecografía la bursa anserina
Existen 2 métodos de exploración.
- Paciente en decúbito supino con la rodilla en una ligera flexión de 10-20 grados.
El punto de partida más práctico es la interlínea articular medial. Desde ahí, sigue el ligamento colateral medial en eje longitudinal hacia caudal. Una vez llegues al final del ligamento, desliza tu sonda hacia anterior.
Ahí, encontrarás los tendones de la pata de ganso, superpuestos al ligamento. A ese nivel, los 3 tendones aparecen como una sola estructura, puedes explorarlos individualmente deslizando tu sonda hacia proximal tendón por tendón. - Paciente en decúbito lateral con lado de la exploración pegado a la camilla y rodilla en flexión de 30-45 grados.
La ventaja de estar decúbito lateral, es que podrás explorar la longitud de los vientres musculares que componen la pata de ganso:

Una vez pongas la sonda y te encuentres en la inserción de la pata de ganso, el corte de referencia es el siguiente:

Para la frecuencia, una sonda lineal de alta frecuencia entre 12 y 15 MHz es lo adecuado para esta zona superficial. Frecuencias más bajas reducen la resolución y pueden hacer que hallazgos sutiles pasen desapercibidos.
Como en cualquier exploración tendinosa, debes explorar en dos planos. La bursa aparecerá en el plano profundo respecto a los tendones: entre la cara profunda del tendón conjunto y la cortical tibial.
Ecografía de la bursitis anserina: qué debes buscar
Una bursitis anserina activa se presenta ecográficamente como una colección líquida anecoica o hipoecoica, con contornos bien delimitados, situada en profundidad respecto a los tendones de la pata de ganso. La morfología suele ser aplanada y se adapta al espacio disponible entre las estructuras circundantes.
El criterio ecográfico más empleado en la literatura para definir la presencia de bursitis es una colección anecoica circunscrita de 2 mm o más de espesor.

Dos signos que confirman el carácter líquido del contenido son el refuerzo acústico posterior (el tejido detrás de la colección aparece más brillante que el de la misma profundidad en los lados) y la compresibilidad con la sonda. Si al aplicar ligera presión la colección se deforma o desaparece, es líquido. Si permanece rígida, plantéate si estás ante algo diferente.
Alteraciones tendinosas asociadas a la bursitis anserina en ecografía
La bursitis anserina puede coexistir con otras lesiones, siendo la más típica la tendinopatía de la pata de ganso.

La imagen ecográfica anterior es un ejemplo de bursitis anserina y tendinopatía de la pata de ganso. Se realizó en una paciente de 77 años con dolor medial de rodilla tras la colocación de una prótesis total de rodilla.
Las flechas señalan el derrame peritendinoso alrededor de los tendones de la pata de ganso, mientras que las cruces delimitan la distensión líquida de la bursa anserina.
Diagnóstico diferencial: qué más puede estar causando ese dolor inferomedial
El dolor en la cara interna de la rodilla tiene un diagnóstico diferencial relevante, y la ecografía puede ayudarte a orientarlo:
- La patología del cuerno posterior del menisco interno puede manifestarse con dolor en una localización muy similar al de la bursitis anserina.
Si el paciente refiere dolor en la interlínea articular y no claramente por debajo de ella, explora el menisco. Recuerda que un quiste parameniscal medial puede confundirse con una colección bursal si no verificas la relación de la imagen con el menisco. - La lesión del ligamento colateral medial, especialmente en su inserción distal, puede generar dolor y edema en esta zona.
- La artrosis medial de rodilla con derrame articular puede irradiarse hacia la cara interna.
- Por último, no olvides el atrapamiento del nervio safeno. Por su trayecto en la región interna de la rodilla puede generar dolor con características neuropáticas en esta misma zona. Cuando el paciente describe hormigueo, quemazón o irradiación, esta posibilidad merece consideración.
En la revisión de Rennie y Saifuddin, evaluaron 509 rodillas con RM y concluyeron que la presentación clínica más frecuente de la bursitis anserina era un dolor en la interlínea medial que simulaba una rotura meniscal. Este solapamiento clínico refuerza la necesidad de una exploración ecográfica de los meniscos y demás estructuras de la zona y no solo de la bursa.
¿Te está siendo útil? aprendre todavía más con nuestra Guía gratuita de Ecografía

Conclusiones
La bursitis anserina es una causa de dolor medial de rodilla que se diagnostica con menos frecuencia de la que aparece, en parte porque su presentación clínica se solapa con la del menisco y otras estructuras vecinas. La ecografía permite identificarla directamente: una colección anecoica profunda a los tendones de la pata de ganso, compresible, con refuerzo acústico posterior, es suficiente para confirmarla. Lo importante es saber buscarla y no asumir que todo dolor inferomedial es meniscal.
Tan relevante como detectar la bursitis es valorar lo que la rodea. La coexistencia con tendinopatía, artrosis medial o patología meniscal es frecuente, y la ecografía permite explorar todas esas estructuras en la misma sesión. El hallazgo aislado de la bursa distendida orienta, pero la correlación con la clínica del paciente es lo que decide si esa imagen explica realmente el dolor.
Bibliografía
Toktas, H., Dundar, U., Adar, S., Solak, O., & Ulaşlı, A. (2014). Ultrasonographic assessment of pes anserinus tendon and pes anserinus tendinitis bursitis syndrome in patients with knee osteoarthritis. Modern Rheumatology, 25, 1–6. https://doi.org/10.3109/14397595.2014.931909
Ariff, M. A. M., Ros, M. I. A. C., & Yahaya, N. H. M. (2018). Painful pes anserine bursitis following total knee replacement surgery: Two cases. Sultan Qaboos University Medical Journal, 18(1), e97–e99. https://doi.org/10.18295/squmj.2018.18.01.016
Alvarez-Nemegyei, J., & Canoso, J. J. (2004). Evidence-based soft tissue rheumatology IV: Anserine bursitis. Journal of Clinical Rheumatology, 10(4), 205–206. https://doi.org/10.1097/01.rhu.0000132309.97939.87
Alvarez-Nemegyei, J. (2007). Risk factors for pes anserinus tendinitis/bursitis syndrome: A case control study. Journal of Clinical Rheumatology, 13(2), 63–65.https://doi.org/10.1097/RHU.0b013e3180421423
Cohen, S. E., Mahul, O., Meir, R., & Rubinow, A. (1997). Anserine bursitis and non-insulin dependent diabetes mellitus. Journal of Rheumatology, 24(11), 2162–2165.https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9375878/
Imani, F., Rahimzadeh, P., Abolhasan Gharehdag, F., & Faiz, S. H. (2013). Sonoanatomic variation of pes anserine bursa. Korean Journal of Pain, 26(3), 249–254.https://doi.org/10.3344/kjp.2013.26.3.249
Mohseni, M., Mabrouk, A., Li, D., & Graham, C. (2023). Pes anserine bursitis. In StatPearls. StatPearls Publishing. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK532941/






Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!