Todos hemos sufrido alguna vez dolor lumbar agudo.
Los ejercicios de estabilización lumbar se han utilizado en diversos estuidos para el tratamiento de pacientes con dolor lumbar agudo.
En los últimos 50 años, un gran número de estudios han destacado la importancia de activar los musculatura de la columna toraco-lumbar en los ejercicios de estabilización para lograr una recuperación funcional completa.
Parece ser que los movimientos excesivos de la columna lumbar están causados por la reducción del movimiento de los segmentos torácicos a través de mecanismos compensatorios.
La inestabilidad puede tener su origen en las articulaciones facetarias y podría estar causada por los movimientos fuera del rango normal de la columna lumbar, que acaban provocando dolor en la parte baja de la espalda.
El aumento de la movilización de las articulaciones próximas a un segmento inestable, mediante la estabilización, y la disminución de la hipermovilidad del segmento hipermóvil pueden favorecer la reducción de la intensidad del dolor.
La movilización torácica puede ayudar eficazmente a estabilizar la columna lumbar.
En los pacientes con dolor lumbar crónico, la adaptación motora para compensar el dolor puede alterar la distribución de la actividad dentro de los músculos sinérgicos o entre ellos, cambiar la función sensitiva y alterar la excitabilidad y la organización de la corteza motora y la planificación de la respuesta motora.
Estos cambios pueden aumentar la carga sobre los tejidos, causar irritación tisular y cambios estructurales con el tiempo y provocar una mayor disfunción.
Una revisión reciente ha demostrado que las intervenciones tempranas en pacientes con dolor lumbar subagudo, son importantes para prevenir la transición a estados de dolor crónico.
Sesiones de 30 minutos, con 3 sesiones por semana durante un mínimo de 4 semanas. Cada ejercicio se repetirá 10 veces, con retenciones de 10 s, seguidas de un intervalo de descanso de 2 minutos entre series.
PROTOCOLO 1. EJERCICIOS DE ESTABILIZACIÓN DE CORE
Los ejercicios de estabilización pueden reducir el dolor y la discapacidad; mejorar la propiocepción; modificar con éxito las deficiencias posturales y mejorar el índice de estabilidad en pacientes con dolor lumbar
FASE 1. En la primera fase (semanas 1-2), el tratamiento se centrará en aislar la activación de los músculos TrA (transverso del abdomen) y LM (multífido lumbar) con una técnica de maniobra de retracción abdominal (ADIM).
El entrenamiento posterior incluirá la cocontracción de estos músculos en condiciones de baja carga.
ADIM: en la primera semana, se colocará al paciente en decúbito supino con las rodillas flexionadas sobre una esterilla. Se utilizará un dispositivo de biorretroalimentación (una opción interesante StabilizerTM del grupo Chattanooga), que se colacará en la zona lumbar para proporcionar retroalimentación visual, se ajustará a 70 mmHg.
Se pedirá al paciente que »lleve el ombligo hacia arriba y hacia adentro, sin mover la columna ni la pelvis, y mantenga la contracción durante 10 segundos. Intente que la aguja no se mueva.
La activación aislada del LM se puede estimular levantando el brazo contralateral al realizar el ADIM sentado en una silla.
El contacto manual proporcionó retroalimentación para la activación del LM.
Sesiones de 30 minutos, con 3 sesiones por semana durante un máximo de 4 semanas.
Cada ejercicio se repitió 10 veces, con retenciones de 10 s, seguidas de un intervalo de descanso de cinco minutos.
PROTOCOLO 1. EJERCICIOS DE ESTABILIZACIÓN DE CORE
En la segunda semana, se realizará la cocontracción de los músculos TrA y LM con movimientos controlados de las extremidades inferiores en posición supina, tumbada y sentada.
FASE 2 (semanas 3-4), se hará hincapié en aumentar la precisión y la duración del ejercicio. La cocontracción de los músculos TrA y LM con movimientos controlados de las extremidades superiores e inferiores y se progresará a posiciones de carga elevada.
En la tercera semana, la cocontracción de los músculos TrA y LM se realizará sobre una tabla de equilibrio y tumbado en decúbito supino.
En la cuarta semana del programa de ejercicios, la cocontracción de los músculos TrA y LM se realizará en posición de cuadrupedia y de pie.
Durante la realización del ejercicio, se entrenará a los participantes para que se autocontroles palpando la contracción del TrA y el LM.
¿CÓMO?
Para la contracción del TrA, los dedos índice y corazón palparan la zona 2 cm medial a la espina ilíaca anterosuperior, y para el LM, los participantes colocaran los dedos índice y corazón cerca de la apófisis espinosa de L5. La precisión de las contracciones de los músculos TrA y LM debe ser reevaluada por el fisioterapeuta en cada sesión.
Sesiones de 30 minutos, con 3 sesiones por semana durante un máximo de 4 semanas.
Cada ejercicio se repetirá 10 veces, con retenciones de 10s, seguidas de un intervalo de descanso de 2 minutos entre series.
PROTOCOLO 2. EJERCICIOS DE FUERZA
Estos ejercicios pretenden aumentar la fuerza y el control de la musculatura global del tronco para mejorar la estabilidad general de la columna. Pueden disminuir el dolor y la discapacidad física.
Primera semana trabajo de la musculatura abdominal y erectora de la columna.
Trabajo del abdomen en posición supina con las rodillas flexionadas.
Musculatura erectora: en decúbito prono elevando el tronco.
Segunda semana: se realizaran movimientos de las extremidades inferiores mientras activan los abdominales.
Se solicitará la realización de puente desde la posición de decúbito supino para entrenar la musculatura erectora.
Tercera semana: se realizaran elevaciones de cadera en posición decúbito lateral para focalizar en la activación de los oblicuos y extensión de una pierna en posición cuadrúpeda para entrenar los músculos erectores de la espalda.
La cuarta semana se realizaran abdominales completos desde la posición supina y se alternaran con la elevación de brazos y piernas desde la posición cuadrúpeda para entrenar la musculatura erectora.
¿QUÉ PROTOCOLO ELEGIR?
Estos protocolos son modificables, no son únicos y están basados en algunas de las investigaciones recientes realizadas en pacientes con dolor lumbar de características nociceptivas/neuropáticas.
Ajusta la dosis a tu paciente.
Ambos protocolos parecen mejorar la kinesiofobia, el dolor y la propiocepción en pacientes con dolor lumbar agudo.
El protocolo de estabilización parece ser superior a la hora de mejorar la propiocepción.
Ambos parecen mejorar la función neuromuscular, mejorar los procesos somatosensoriales que restauran la conciencia cinestésica, mejorar la propiocepción y permitir el reaprendizaje del control espinal.
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