c\u00f3mo se ve el tend\u00f3n conjunto epicond\u00edleo en ecograf\u00eda en condiciones no patol\u00f3gicas<\/a>. Si no tienes claro c\u00f3mo se ve una imagen sana de esta regi\u00f3n, ve a consultarlo antes de seguir con este.<\/p>\n\n\n\n\n\n\n\nRecordatorio breve de c\u00f3mo se ve el tend\u00f3n extensor sano<\/h2>\n\n\n\n El tend\u00f3n extensor com\u00fan sano<\/strong> muestra un patr\u00f3n fibrilar hiperecoico bien organizado, con fibras paralelas y continuas. En la inserci\u00f3n sobre el epic\u00f3ndilo, el tend\u00f3n tiene un grosor que oscila aproximadamente entre 3 y 5 mm, aunque hay variabilidad individual.<\/p>\n\n\n\nJusto en la zona de inserci\u00f3n, es habitual ver una peque\u00f1a zona levemente hipoecoica en la cara profunda<\/strong> del tend\u00f3n, donde el extensor radial corto del carpo se relaciona con la articulaci\u00f3n. Esto es normal y se relaciona con la estructura fibrocartilaginosa<\/strong> de esa zona. No lo confundas con patolog\u00eda: si el patr\u00f3n fibrilar se conserva y no hay otros signos, est\u00e1s ante un tend\u00f3n sano.<\/p>\n\n\n\nImagen del art\u00edculo 1 de la bibliograf\u00eda, publicado por Manske, R. C. y colaboradores<\/sup><\/sub><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\nComo siempre, explora el lado asintom\u00e1tico primero. La comparativa bilateral<\/strong> es especialmente \u00fatil en el codo porque la variabilidad normal entre personas es alta.<\/p>\n\n\n\nEcograf\u00eda y epicondilitis: c\u00f3mo se ve una tendinopat\u00eda lateral de codo<\/h2>\n\n\n\n El t\u00e9rmino \u201cepicondilitis<\/strong>\u201d sigue us\u00e1ndose, aunque la evidencia actual apunta a que no existe un proceso inflamatorio primario, sino una tendinosis: degeneraci\u00f3n del col\u00e1geno con respuesta vascular angiofibrobl\u00e1stica sin un infiltrado inflamatorio cl\u00e1sico. Esto tiene implicaciones tanto para el tratamiento como para la interpretaci\u00f3n ecogr\u00e1fica.<\/p>\n\n\n\nEn ecograf\u00eda, los hallazgos t\u00edpicos de la tendinopat\u00eda del extensor com\u00fan son:<\/p>\n\n\n\n
\nEngrosamiento focal del tend\u00f3n<\/strong> en la zona de inserci\u00f3n, generalmente en los primeros 1-2 cm desde el epic\u00f3ndilo. El tend\u00f3n pierde su forma aplanada y se vuelve m\u00e1s abombado.<\/li>\n\n\n\nHipoecogenicidad focal o difusa<\/strong> en la zona afectada. El patr\u00f3n fibrilar se desorganiza y la zona aparece m\u00e1s oscura que el resto del tend\u00f3n sano. Este hallazgo refleja la degeneraci\u00f3n del col\u00e1geno.<\/li>\n\n\n\nIrregularidad de la cortical del epic\u00f3ndilo<\/strong>, especialmente erosiones focales o peque\u00f1as calcificaciones en el punto de inserci\u00f3n. Son m\u00e1s frecuentes en cuadros cr\u00f3nicos.<\/li>\n\n\n\nCalcificaciones intratendinosas<\/strong>. Aparecen como focos hiperecoicos, con o sin sombra ac\u00fastica posterior seg\u00fan su consistencia. No siempre son sintom\u00e1ticos.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\nEs importante recordar que la extensi\u00f3n de los hallazgos ecogr\u00e1ficos no se correlaciona de forma fiable con la intensidad del dolor ni con la discapacidad funcional. Hay pacientes con cambios estructurales importantes pero casi asintom\u00e1ticos y viceversa.<\/p>\n\n\n\n